En el desarrollo de la audiencia intermedia, la cual cambió su sentido para ser de revisión de medida cautelar, el testigo presentado por la defensa del imputado como cardiólogo del exmandatario, Mario Valles, expresó que en caso de que su paciente no pueda seguir el tratamiento corre el riesgo de sufrir un daño en varios órganos.
El juez Humberto Chávez dio la oportunidad a la representación del Ministerio Público de que cuestionara, pero esta posibilidad fue declinada, ya que según la agente, al no tener conocimientos médicos o el respaldo de un especialista, no tenía la información para argumentar o refutar al testigo.
La defensa presentó al fisioterapeuta Ricardo Molina, con el objetivo de explicar la condición física del exmandatario y la atención que requiere ante sus padecimientos físicos generados por una lesión en las cervicales, que le ha acarreado tener una columna “inestable”. Precisó que tiene más de dos meses dando terapias al exgobernador.