
Los Bravos de Ciudad Juárez arrancaron el partido muy a su costumbre; dejándole la iniciativa ofensiva a los Pumas de la UNAM. Carlos Rodríguez tuvo que meter las manos rápido antes de llegar al a marca de los cinco minutos pues Diogo de Oliviera le puso un riflazo a quemarropa que el guardameta no pudo más que escupir.
Rumbo al cuarto de hora de partido, el FC Juárez comenzó a mostrar ciertos tintes de rapidez por las bandas de la mano del Caco García y Martín Galván. Pese a las intentonas de caminar hacia el frente, la defensiva auriazul supo contener el peligro dentro del último tercio.
Llegados los 30 minutos de juego, Bravos ya le había subido dos rayitas a su tono y comenzaron a inclinar la balanza de poco a poco para generar llegadas de gol, no obstante, la defensa colectiva de los Pumas naranjas hacía imposible causar temor alguno en la portería de Alfredo Talavera.
Pese algunos jalones y derribos en el área y pese al reclamo de un estadio lleno de árbitros, el cantante Fernando Guerrero hizo caso omiso y no sonó el silbato.
El cancerbero fronterizo volvió a prender al respetable con un atajadón al minuto 32 para negarle la entrada a un disparo desde los linderos del área; Pumas se encimaba pero Bravos no se quedaba atrás. Eso sí, algo le faltaba a los de Ferretti a diez minutos del final de la primera mitad: reconverción. Era lenta la transición de la defensiva a la ofensiva y el asunto se entorpeció en más de una ocasión debido a esto.
A término de los primeros 45 minutos, fronterizos y universitarios se fueron a las regaderas con el mismo marcador con el que empezaron.