Chihuahua, Chih.- La evolución de la calificación crediticia de México durante los últimos años muestra una disminución progresiva en la percepción de estabilidad financiera del país.
Según el comparativo difundido, en 2018 México contaba con una evaluación A3 y perspectiva estable, considerada de inversión medio-alto.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, las perspectivas financieras cambiaron a negativas en 2019 y 2020, registrándose ajustes hacia niveles BAA1.
En 2022, la calificación se estabilizó en BAA2 con un nivel de riesgo medio-bajo.
No obstante, para 2026, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, la evaluación descendió a BAA3, considerada el límite inferior del grado de inversión.
La gráfica también muestra que la perspectiva crediticia pasó nuevamente a estable, aunque en un escenario de mayor riesgo financiero respecto a años anteriores.
Especialistas señalan que este tipo de indicadores son utilizados internacionalmente para medir confianza, capacidad de pago y atractivo para inversiones.