Chihuahua, Chih.- La propuesta de reforma electoral de Morena fue duramente cuestionada por legisladores del PAN, quienes afirmaron que no responde a una exigencia social, sino al miedo del oficialismo de perder el control de los congresos.
“Nadie estaba pidiendo una reforma electoral”, señalaron, al recordar que el país enfrenta problemas mucho más graves, como los presuntos vínculos entre política y crimen organizado, ejemplificados —dijeron— en el caso de Carmona y el huachicol fiscal.
Los panistas aseguraron que sí están dispuestos a debatir una reforma electoral, pero solo si se incluye una medida clara: eliminar del sistema a cualquier partido que reciba recursos del crimen organizado. “Si eso se incluye, le entramos; pero no lo van a aceptar”, advirtieron.
Denunciaron que las propuestas ciudadanas presentadas en el foro de Chihuahua fueron ignoradas por completo, lo que contradice el discurso oficial de apertura y democracia participativa.
Además, calificaron como un contrasentido que Morena promueva mecanismos de participación ciudadana mientras debilita a los OPLEs mediante recortes presupuestales. “No se puede hablar de democracia participativa sin organismos ciudadanos financiados”, subrayaron.
Finalmente, acusaron que la reforma busca concentrar el poder legislativo, ante la pérdida de confianza ciudadana en Morena. “Están viendo que la gente ya no les cree y no saben cómo mantener la mayoría”, concluyeron.