Integrantes del gremio gallero acudieron a Palacio de Gobierno para solicitar diálogo con autoridades estatales, con el objetivo de obtener permisos especiales que les permitan reanudar la realización de eventos, los cuales se mantienen restringidos por motivos de seguridad.
Ignacio Ramírez, líder de la Asociación de Galleros de Chihuahua, afirmó que la suspensión de actividades ha generado pérdidas económicas superiores al millón de pesos, afectando de manera directa a decenas de familias que dependen de este sector.
Detalló que son 42 empresas dedicadas a las peleas de gallos las que se han visto impactadas, además de otros negocios relacionados con jaripeos y carriles de caballos, lo que amplía el efecto económico de la medida.
Los galleros señalaron que buscan una mesa de diálogo con el Gobierno del Estado para encontrar alternativas que les permitan operar bajo condiciones reguladas, sin poner en riesgo la seguridad de los asistentes, y advirtieron que la prolongación de la restricción podría agravar la situación financiera del gremio.