Chihuahua, Chih.- La tala clandestina en la Sierra Tarahumara continúa siendo uno de los principales desafíos ecológicos del estado de Chihuahua. A lo largo de los últimos cuatro años, las autoridades han abierto 176 carpetas de investigación, la mayoría en los municipios de Bocoyna y Guachochi, dos de los pulmones verdes más importantes del país.
Así se dio a conocer durante la más reciente reunión de la Mesa Interinstitucional contra la Tala Ilegal, donde instituciones como la Fiscalía General del Estado, la SEMARNAT, PROFEPA, el Ejército y autoridades estatales renovaron su compromiso por salvaguardar los ecosistemas forestales de la región.
En el mismo periodo, se han decomisado más de 11 mil metros cúbicos de madera, lo que representa un valor estimado de 35 millones de pesos. A su vez, 43 denuncias anónimas ciudadanas han contribuido a generar operativos más efectivos en comunidades como Guadalupe y Calvo, Balleza, Cusihuiriachi y San Francisco del Oro.
“Combatir la tala clandestina requiere más que operativos: exige voluntad comunitaria, vigilancia y justicia ambiental”, señalaron los fiscales de zona. La colaboración entre instituciones y ciudadanía será clave para garantizar que los bosques de Chihuahua sigan siendo patrimonio de las futuras generaciones.