Chihuahua, Chih. – Al cumplirse tres años del asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en la comunidad de Cerocahui, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, hizo un llamado a honrar su legado y rechazar la normalización de la violencia.
Durante una declaración oficial, De la Peña subrayó la importancia de avanzar como sociedad a través de la promoción de valores, y no por medio de la resignación ante los hechos violentos que han marcado al estado.
“Recordar sí, el lamentable acontecimiento; recordar también el legado que dejan estos sacerdotes jesuitas en las comunidades en las que trabajaron durante buena parte de su vida y hacer votos, hacer todo lo que esté en nuestras manos para que este tipo de cosas no vuelvan a suceder”, expresó.
El funcionario reiteró el compromiso del Gobierno del Estado con la seguridad de las comunidades serranas y enfatizó que la memoria de los religiosos, asesinados por un líder criminal que operaba en la región, debe convertirse en un motor para fortalecer el tejido social y la justicia.
Los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora eran ampliamente reconocidos por su labor pastoral y comunitaria en la Sierra Tarahumara. Su homicidio, ocurrido en junio de 2022, generó una condena nacional e internacional y reavivó el debate sobre la violencia en zonas de difícil acceso y presencia criminal.