Chihuahua, Chih.- La dirigente estatal de Morena en Chihuahua, Brigitte Granados, afirmó que los recientes cruces públicos entre el PRI y el PAN reflejan que ambos partidos no han cerrado la puerta a una eventual alianza electoral con miras a 2027.
Granados consideró que las declaraciones del dirigente priista Alex Domínguez y la reacción panista forman parte de un juego de presión y ajuste de posturas, al reconocer que la oposición ha entendido que ir dividida reduciría sus posibilidades frente a Morena.
Señaló que, pese a mensajes públicos que sugieren distanciamiento, PRI y PAN han coincidido en espacios de gobierno estatal y municipal, lo que alimenta la percepción de una relación política funcional y abierta a acuerdos futuros.
La líder morenista sostuvo que estas dinámicas responden más a la negociación de condiciones y posiciones que a una ruptura real, y aseguró que Morena mantiene su ruta sin depender de las decisiones de la oposición, con énfasis en organización territorial y cohesión interna para cualquier escenario electoral.