El secretario de Salud estatal, Gilberto Baeza Mendoza, afirmó que el hecho de que Chihuahua no esté afiliado al esquema del IMSS-Bienestar permitió una respuesta más eficaz ante el brote de sarampión, mediante una estrategia de vacunación que ha sido reconocida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y que podría replicarse en otras entidades del país y de América Latina.
El funcionario explicó que la toma de decisiones recae en el Consejo Estatal de Salud, desde donde se coordinó la conducción de esfuerzos interinstitucionales, lo que evitó la fragmentación de servicios y permitió una atención integral y oportuna.
Actualmente, la entidad reporta cuatro casos activos de sarampión, con una cobertura de vacunación del 95 por ciento y vigilancia permanente en población foránea que arriba al estado, como personas jornaleras. Baeza Mendoza destacó que estas acciones colocan a Chihuahua como un referente a nivel nacional e incluso internacional en el manejo de este tipo de contingencias sanitarias.
Subrayó que, a diferencia de lo ocurrido en 2025, hoy no existe riesgo de un brote de contagios, aunque aseguró que el estado mantiene una postura preventiva y no baja la guardia. En ese sentido, indicó que continúa la aplicación de vacunas contra el sarampión, principalmente en menores de edad, a partir de los seis meses de nacimiento, como parte de la estrategia permanente de prevención.