El director de Desarrollo Forestal explicó que la falta de humedad en la sierra ha incrementado de manera considerable el riesgo tanto de plagas forestales como de incendios, ya que los árboles afectados se convierten en combustible para el fuego. Indicó que la sequía fue el principal detonante del problema sanitario en los bosques.
Ante este escenario, informó que se puso en marcha un programa de contingencia coordinado con la Comisión Nacional Forestal (Conafor). “El tema de plagas y el de incendios nos pega en las dos canchas, y la sequía fue lo que nos afectó mucho”, señaló.
Detalló que el combate a las plagas incluye fumigación, extracción de arbolado muerto, descortezado y quema controlada de residuos forestales, acciones que además contribuyen a reducir el riesgo de incendios.
La Secretaría de Desarrollo Rural y la Conafor activaron un programa de contingencia para atender el incremento de afectaciones derivadas de la sequía y las altas temperaturas. Molinar precisó que los predios con programas de manejo ya realizan trabajos conforme a la normatividad federal y que en los próximos días se otorgarán apoyos económicos para insumos y la conformación de brigadas.
Indicó que el esquema de atención sanitaria opera bajo un modelo similar al de los incendios forestales, con equipos de manejo de incidentes, jefes de programa y brigadas coordinadas, y que su arranque sólo depende de ajustes jurídico-administrativos. “Ya tenemos todo preparado, es cuestión de algunos temas administrativos para empezar a operarlo”, concluyó.