Chihuahua despide hoy al licenciado Mario de la Torre, un hombre cuya presencia marcó a estudiantes, colegas y ciudadanos que lo conocieron como maestro, mentor y funcionario comprometido. Su partida deja un vacío en la vida pública del estado, pero también un legado construido desde la integridad y la cercanía.
De la Torre ocupó diversos cargos a lo largo de su trayectoria: diputado local, diputado federal, dirigente estatal del PRI y presidente municipal de Chihuahua. En cada espacio, coincidieron sus allegados, mantuvo la firme convicción de que la política debía servir a la comunidad y nunca a los intereses personales.
Además de su actividad pública, fue un profesor universitario que impulsó a generaciones de jóvenes a participar en la vida pública y a creer en su capacidad para transformar el entorno. Su confianza en las nuevas generaciones, recuerdan quienes lo conocieron, fue una de sus mayores virtudes.
Descance en Paz.