Chihuahua,Chih.-La gobernadora María Eugenia Campos Galván reiteró su rechazo a la reforma a la Ley General de Aguas, al advertir que su aprobación tendría consecuencias “catastróficas” para Chihuahua, particularmente en la administración y transmisión de derechos sobre los pozos agrícolas.
Campos explicó que la iniciativa plantea eliminar el derecho de los productores a transferir la propiedad o posesión de los pozos que han trabajado durante décadas, obligándolos a solicitar autorización anual a la Conagua bajo criterios que calificó como discrecionales.
“No estoy a favor de la Ley General de Aguas porque les quita a quienes han trabajado la tierra por años el derecho de transmitir la propiedad de los pozos, y los obliga a pedir permiso cada año. Eso no es justo para el campo”, afirmó.
La mandataria sostuvo que ninguna entidad enfrenta una problemática hídrica tan compleja como Chihuahua, por lo que modificar el proceso de control y operación de los pozos podría afectar gravemente a productores agrícolas y ganaderos.
Campos reiteró su respaldo al sector rural frente a la reforma y llamó a las y los legisladores de Morena a actuar con sensibilidad y a dimensionar el impacto que tendría para la región.