Chihuahua, Chih.– Las redadas migratorias implementadas por el expresidente Donald Trump en la ciudad de Los Ángeles generaron tensiones y enfrentamientos entre elementos de seguridad y miembros de la comunidad migrante, quienes intentaban evitar ser detenidos.
La medida se aplicó en una de las ciudades con mayor población mexicana fuera de México, lo que provocó una rápida respuesta por parte de organizaciones civiles y residentes. Como consecuencia, en 2024, el ayuntamiento de Los Ángeles votó por unanimidad para reforzar su estatus como ciudad santuario.
Dicha designación limita la colaboración de las autoridades locales con las agencias federales de inmigración, restringiendo detenciones basadas únicamente en la condición migratoria y, en muchos casos, prohibiendo compartir información sobre migrantes irregulares con autoridades federales.