Chihuahua, Chih.- El grupo automotriz Stellantis anunció este miércoles la paralización temporal de operaciones en sus plantas de Windsor (Canadá) y México, como consecuencia directa de los aranceles impuestos por Estados Unidos al sector.
La medida, que entrará en vigor el próximo lunes 7 de abril, inicialmente afectará por dos semanas la fábrica canadiense, especializada en modelos Jeep y Ram, mientras que el impacto en las instalaciones mexicanas aún está por definirse.
La compañía, propietaria de marcas como Chrysler y Dodge, atribuyó la decisión a los “costos operativos no previstos” generados por los gravámenes del 25% a vehículos que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Este movimiento refleja el primer efecto dominó de la política comercial de Trump en la industria regional, donde México aporta el 19% de la producción total de Stellantis en Norteamérica.